El audiovisual, dirigido por David López y protagonizado por Mauricio Morales, abandona las estructuras comerciales para tejer una pieza cargada de simbolismos sobre la memoria, la ausencia y la permanencia.
Cartago / Costa Rica. Tras soplar las velas de su segundo aniversario, la agrupación costarricense Malocchio ha decidido desmarcarse de la norma de la industria musical. Lejos de entregar un videoclip convencional que se limite a ilustrar la letra de una canción, la banda acaba de liberar el apartado visual de “Manual para mi muerte”, uno de los cortes más íntimos e introspectivos de su álbum Sombras en la Ciudad.
La producción, firmada por el director David López (Labfilms), se sumerge de lleno en las aguas del cine de autor y el lenguaje del cortometraje. El resultado es una pieza de atmósfera inquietante que prefiere evocar preguntas en el espectador antes que masticarle respuestas digeridas.
“Yo ya venía con la idea de comenzar a alejarme de la norma y la estructura establecida del videoclip musical como tal”, explica López sobre su aproximación al proyecto. “Por eso me incliné más por la narrativa de un cortometraje; un concepto donde la imagen narrara también, desde mi óptica ya de por sí medio poética, lo que la canción y su lírica plasman. Busqué producir una pieza que llenara más de preguntas antes que brindar conclusiones. Pero, ¿acaso la vida en sí misma no es así también?”.
El peso de la interpretación y el método actoral

Para sostener la pesadez psicológica y el misterio de la trama, la producción confió el rol principal al actor cartaginés Mauricio Morales Villalobos. Lejos de la improvisación ligera, Morales abordó el personaje desde una rigurosa metodología basada en la memoria emotiva, la imaginación activa y la cimentación de un trasfondo sociopolítico propio que justificara cada mirada en pantalla.
“Para este personaje ideé un contexto social, económico y político en el que él vivía”, comenta el actor sobre su proceso creativo. “Luego usé mis propios recuerdos emotivos, mis experiencias personales y la imaginación activa para darle una base suficientemente estable que me permitiera seguir las indicaciones del director y vivir las distintas situaciones que componen la historia”.
Para Morales, este rodaje supuso además un oasis de comunión entre la música y las artes escénicas en el contexto local: “La experiencia fue incomparable. Apoyar a otros artistas nacionales y realizar un trabajo en conjunto me resultó completamente satisfactorio. Durante los días de rodaje encontré algo muy valioso: una sensación de pertenecer a algo mucho más grande”.
La muerte como persistencia, no como tragedia

Dentro del repertorio de Malocchio, “Manual para mi muerte” se cuece aparte. El tema arrastra una influencia sutil de la sensibilidad de la pieza “Un Día”, del emblemático músico Adrián Goizueta, buscando conectar las vivencias humanas desde un rincón sumamente íntimo. Aquí la muerte pierde su habitual velo trágico o terrorífico para transformarse en una apología a la memoria compartida, los olores, los ruidos cotidianos y las sonrisas que dejamos grabadas en los otros.
Ed Cabezas, vocalista de la banda, detalla el valor de la composición:
“Para la banda este es un tema muy íntimo, muy introspectivo, que plantea la muerte de una manera muy distinta y posiciona el recuerdo como un elemento vital para honrar a aquellas personas que vivieron como quisieron. También es una canción que nos ha permitido texturizar nuestra obra con distintos pasajes y ambientes musicales dentro de una misma pieza, mostrando parte de las cosas que venimos trabajando”.
Este lanzamiento consolida la complicidad creativa entre la agrupación y David López, quien ya se había encargado de la dirección de “Ojos de envidia”, el primer videoclip de los nacionales. Esta madurez en su alianza les ha permitido difuminar las fronteras entre disciplinas para robustecer la identidad artística del grupo.
“‘Manual para mi muerte’ fue una oportunidad para unir distintas disciplinas. Nos permitió reunir nuevamente a la banda con David y sumar al equipo a Mauricio, un actor con una sensibilidad increíble. Creemos que esa mezcla de música, actuación y narrativa fortalece nuestra propuesta y la lleva hacia un enfoque cada vez más multidisciplinario”, concluye Cabezas.
El cortometraje musical ya se encuentra disponible para su visionado en el canal oficial de YouTube de Malocchio.