El retorno de la revista Íkaro: desde el caos a la madurez

No voy a ocultar ni tapar con un dedo que hace casi cinco años que Íkaro dejó de salir y verse en la web. Traté de hacer varios regresos, pero esta publicación sale cuando debe salir. En estos años en los que no se supo nada, en el ámbito personal pasé por muchas cosas (situaciones personales) que han dado un giro a mi vida.

Este abril del  2026 llegué a los 50 años; si Íkaro hubiera seguido de forma continua, este año tendría 30 años. La primera edición la hice en 1996. Llegar a media vida y todo lo que me ha sucedido me hizo comprender que solo sobrevivir no es suficiente, e Íkaro es una parte fundamental de mi vida; por eso el espíritu me pedía volver a retomarla.

Hoy, cuando el sistema exige silencio, la contracultura tiene que volver a dar guerra. Mientras quede un puñado de jóvenes rebeldes y tipos tercos como yo dispuestos a dar la batalla, espacios como este tienen la obligación de resurgir.  Ahora con el fin de escalarla a una nueva ruta, donde las mismas herramientas que usan para dormirnos se las regresemos infectadas con las ansias de la evolución del espíritu humano.

He cometido miles de errores y fallas, pero ahora estoy con la postura de “me vale una mierda complacer”. Esto es lo que hizo a Íkaro; pero, cuando me percaté, llegó un punto en el que era un pasquín donde otros comenzaron a mandar. Me volví el editor de unos, en lugar de ser el demonio en el trono. Para eso creé esto hace 30 años: para sacar los enojos y enarbolar el arte como esa materia que incomoda.

La lucha ahora es contra políticos imbéciles y empresarios que juegan al buen samaritano mientras patrocinan guerras y genocidios. Porque ahora la pelea es contra el antagonismo de una tecnología que separa lo sublime del espíritu humano, para hacer un rápido esbozo de creación artificial sin el esfuerzo del sentimiento.

Íkaro viene ahora con la dirección y enfoque de ser lo más análogos posible; aunque sea difícil serlo al 100%, trataremos de ser sinceros en un 85%. Pero una cosa es real: esta publicación retorna sin cadenas ni ataduras. Sin favores del pasado y sin el aporte de la empresa privada. La libertad de pensar y divulgar el pensamiento no puede estar sujeta al marketing y al anuncio publicitario que juzgue qué publicar.

Por eso hoy, con este retorno, vamos hacia la quinta transformación de Íkaro, para volver a fortalecerla y para la búsqueda del próximo líder de Revista Íkaro. Pues, la verdad, si está regresando es para que viva más años y siga peleando, ahora bajo la batuta de una nueva generación. Comienza la búsqueda e inicia nuestra batalla.